27 de novembre de 2007

"España está emitiendo más CO2 cada día y todos callan"

Juan López de Uralde, director de Greenpeace España

Tengo 44 años. Nací en San Sebastián y vivo en Madrid. Soy director ejecutivo de Greenpeace España. Tengo dos hijos, Juan (10) y Koro (12). ¿Política? Soy ecologista, soy activista en defensa del medio ambiente. Soy agnóstico. ¡Hagamos más parques eólicos y solares!

¿Cómo se financia Greenpeace?

Con las cuotas de sus tres millones de socios en todo el mundo. No recibimos ni un céntimo del Estado. ¡Que se enteren los que nos llaman "ecolojetas"!

¿Cuántos socios tiene aquí Greenpeace?

Cien mil socios. Cada uno da 60 euros al año.

¿Cómo entró usted en Greenpeace?

Desde muy joven fui activista medioambiental. A los 20 años ya me detuvieron…

¿Qué había hecho?

Me encadené a unos bulldozers del Icona que destrozaban la sierra de Guara, en el Pirineo aragonés.

¿Se ha jugado el físico en alguna acción?

En 1987, trepando a bordo del Vulcanus, la tripulación me pateó y caí a las gélidas aguas del mar del Norte. Y llevaba abierto el mono aislante y me entró el agua…

¡Qué frío!

En esos momentos uno se pregunta: "¿Merece la pena estar aquí, jugándome la piel, cuando todo el mundo pasa de todo…?".

¿Por qué abordaron ese barco?

Incineraba en alta mar restos tóxicos recogidos en España... ¡Hoy es ya una práctica prohibida!

Estos éxitos, ¿ve?, son los que compensan todos los sinsabores.

Si Greenpeace mandase en España, ¿qué es lo primero que haría?

Una ley de energías renovables. Sólo con energías renovables, España podría producir ¡hasta 56 veces la cantidad de energía eléctrica que hoy consume! Lo tenemos estudiado.

¿Qué energías son renovables?

Biomasa, energía solar fotovoltaica, energía solar térmica, energía geotérmica, energía de olas y mareas, energía eólica y eólica marina.

¿Con ellas supliríamos las nucleares, el gas, el carbón, el petróleo…?

¡Sí! Obtendríamos el 100% de la energía eléctrica que hoy necesitamos, pero de un modo más barato y no contaminante.

¿Cómo la generamos hoy?

Ya obtenemos un 10% de parques eólicos. Un 20%, de centrales hidráulicas; otro 20%, de nucleares…, y el 50%, de centrales térmicas, quemando gas y carbón. Emiten ingente CO2 , y hoy estamos incrementando las emisiones.

No lo sabía. ¿Por qué?

Se ha encarecido el gas, así que España está comprando más y más carbón… Greenpeace bloqueó una descarga de 150.000 toneladas de carbón en el puerto de Tarragona.

Pero sólo por unas horas.

Al menos esa acción desenmascara la hipocresía del discurso gubernamental contra el cambio climático: ese carbón se quema en la central térmica de Andorra (Teruel), casi cerrada hace tres años ¡y que ahora vuelve a contaminar a todo trapo! Y abren nuevas térmicas.

¡Porque todos queremos más y más kilovatios! ¿Cómo podemos moderarnos?

Usar con mayor eficiencia la energía: buenos aislamientos en las casas, bombillas de bajo consumo, desenchufar los cargadores de móviles si no los usamos, transporte público en vez de coche, desterrar bolsas de plástico…

Bolsa de tela para el pan y un capazo.

Estamos saturando de plásticos el Mediterráneo. Tortugas marinas, focas, ballenas… ingieren esas bolsas y mueren.

¿Estamos haciéndolo muy mal?

Lo peor es la quema de bosques tropicales en Amazonia, Indonesia, África…: es un 5% de la superficie planetaria que alberga el 40% de la biodiversidad terrestre.
¿Y por qué los quemamos?

Para cultivar soja o aceite de palma para biocombustibles: ¡en nombre del problema, agravamos el problema!

Hay quien dice que el problema no es tan grave, que no hay para tanto alarmismo.

¡Es obvio que sí! El agua de los ríos españoles se ha reducido un 15% en 15 años, los glaciares pirenaicos han retrocedido un 85% en un siglo, el nivel del mar sigue ascendiendo…

¿Qué puede sucedernos si no actuamos?

En el año 2050 consumiremos un 50% más de energía (según la Agencia Internacional de la Energía), y de seguir obteniéndola de combustibles fósiles, todo ese CO2 hará subir seis grados la temperatura. Una barbaridad.

Hagamos nucleares: ¡no emiten CO2 !

Pero el uranio es finito, y son inseguras, y dejan residuos radiactivos, y son caras, de lenta construcción… No, mejor construyamos parques solares y parques eólicos.

Los molinos eólicos destrozan paisajes.

Este reparo es meramente estético, opinable, y un mal menor que el que podemos evitar.

¿Estragando las zonas rurales para evacuar energía hacia las macrourbes?
Queda excluido un 30% del territorio, protegido. Y crearía empleos locales, y cada comarca podría gestionar su energía. Todo tiene un impacto. ¿Prefiere calentar el planeta?

No, pero si todos queremos tener calefacción en nuestra casa, es difícil.

Obtengámosla de la energía solar térmica.

Los molinos afearán zonas de pujante turismo rural, abortarán su nueva economía.

No lo creo... No entiendo tanta oposición a los molinos cuando están multiplicándose las centrales térmicas, que aceleran el cambio climático, ¡y nadie se queja!

Exceptúe a Al Gore, el nuevo pope del ecologismo.

Yo valoro mucho su labor. En dos años ha concienciado a la población estadounidense, en un país que había llegado a tratar a Greenpeace como organización criminal.



VÍCTOR-M. AMELA - 27/11/2007 - La contra de la vanguardia
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